¿Miedo a tatuarte?

Viendo lo que os gusta leer sobre el dolor y los tatuajes, y debido al éxito de las anteriores publicaciones. Duelen los tatuajes y el vídeo del tatuaje de una primeriza hoy os dejaré un artículo relacionado con todo ello, a ver si así por fin contándoos la verdad os dais cuenta de cómo funciona esto.
Espero que os sirva de ayuda. ¡Animo valientes! Como diría Rocky Balboa: No hay dolor.
1-¡Me va a doler! Pensamiento negativo o positivo.
Es verdad, pero piensa que te va a doler mucho, casi mejor. Verás cómo te llevaras una sorpresa cuando descubras que tampoco ha sido para tanto.

Cada persona posee un umbral diferente del dolor. Te pondré ejemplos con referencia a otros temas y que puedas comparar y racionalizar ese pensamiento a creer que no podrás soportar una sesión de tatuajes.

Las mujeres parimos: ¿Hay algo peor que el dolor y el miedo que se siente cuando se está con contracciones y a punto de traer un hijo al mundo? No, ¿Verdad? Y muchas hasta repiten. Esto va dedicado a las mujeres, por supuesto. Pues el dolor que se siente al tatuarte no se acerca ni al 10% de ese dolor.

Hay gente que padece dolores de cabeza crónicos, ataques de ansiedad o de pánico (que aunque no es dolor precisamente lo que se sufre, se pasa realmente mal), cólicos nefríticos, dolor de muelas u oídos e infinidad de sintomatologías muy agudas y dolorosas. Nunca sabes cuándo va a acabar el sufrimiento hasta que cesa a base de medicamentos o por sí solo.

Piensa que un tatuaje puedes pararlo cuando desees. Decir basta y se acabó el sufrimiento. Te puedo asegurar que siempre empezaré con una línea pequeña o algo parecido para que te acostumbres a la sensación. Duele? Claro que duele, pero es soportable. Casi parece un ardor, una molestia que se hace más dolorosa cuantas más horas de trabajo requiera el diseño. Pero puedes parar cuando lo desees. Nadie se va a enfadar contigo. Eso es algo que impulsará a tu mente a que en cuanto menos te lo esperes, salgas del estudio con tu flamante tatuaje y queriendo repetir.
2-No hagas caso de ciertas cosas.
Una cosa muy importante que le digo a mis clientes es: ¡NO OS INFORMEIS EN LOS BARES!
Hay muchísima gente a la que la encanta exagerar cuando cuentan su experiencia en el mundo del tatuaje. Es como si a esas personas les gustara demostrar la fuerte que han sido aunque digan como estas: “Lloré como una niña/o, me desmayé, el dolor era como si te pasaran un cutter y te fueran cortando.”
Claro que puedes llorar, pero seguro que no será de dolor, sino, por el miedo a exponerte a la sesión, de tanto retener la tensión acumulada. Está claro que si sigues oyendo a ese tipo de personas acabarás llorando también, pero de angustia. No les hagas caso.
Te puedes desmayar, pero eso pasa porque no has comido bien, no te has hidratado lo suficiente o eres muy susceptible. Ya vienes predispuesto casi a que te ocurra. También podría ser porque un “amigo” te ha sugerido que fumes sustancias psicotrópicas para que te duela menos… Gran error!! Te dolerá el doble y te podría dar una bajada de tensión.
3-Consejos que pueden hacerte más llevadera la sesión de tatuajes.
No te quedes mirando todo el tiempo lo que el tatuador está haciendo, limítate a distraerte con algo o hablando de otro tema que no sea el tatuaje. Eso te ayudará. Sobre todo a no ver y oír el ruido de la maquina y el movimiento de la aguja.
-Te ayudará también beber agua, algún refresco isotónico.
-Si eres de los que habla hasta por los codos cuando estás nervioso, intenta llevar compañía.
Si el diseño del tatuaje es muy grande, intenta hacértelo en varias sesiones. Con intervalos de dos semanas para que la herida cicatrice y pueda continuarse el trabajo.
Respira con tranquilidad y profundamente. Te ayudará a relajarte y a que tu cuerpo produzca endorfinas.

Espero que todos estos consejos os puedan servir de algo en un futuro. Recordar que cualquier duda que tengáis podéis poneros en contacto conmigo por email.
Un saludito a todos.